orangutanes en Sephilok

Hoy me encuentro en el periódico con la noticia de que los orangutanes como especie (en estado natural y salvaje, se entiende) tienen los días contados, y me acordé de Sephilok (en Borneo, no en Sumatra que es de dónde habla el artículo), dónde tuvimos la oportunidad de ver a estos impactantes animales tan parecidos a nosotros (no en vano “orangutan” siginifica “hombre del bosque”), no voy a decir en libertad ya que es un centro de rehabilitación, pero bueno al menos es un entorno selvático, supongo que más o menos controlado.

orangutan en Sephilok

La verdad es que me defraudó un poco, ya que el asunto funciona así: un amable guarda forestal te dirije a la feeding platform, donde 2 veces al día (me parece recordar que eran a las 10 y a las 15 hrs) los guardas dan de comer a los orangutanes y a una horda de macacos que devora las sobras y diverte al personal con sus monerías (desparasitarse, tirarse excrementos unos a otros, robar objetos de guiris despistados, esas cosas que tanto nos gustan de los monos vamos). Así que no existe la emoción del avistamiento, y la experiencia no es muy diferente de lo que podría ser un zoo o safari, lo que hizo que me sintiera un poco guiri idiota sacando fotos en la plataforma junto con otros 40 o 50 guiris. Pero bueno, supongo que en este caso el fin justifica los medios, y no nos fuimos de Borneo sin nuestra ración de orangutanes.

Otro de los “atractivos” (así, entre comillas y en cursiva) que ofrece Sephilok es la posibilidad de recorrer uno de los varios caminos de trekking por la selva, perderse un rato con la vana esperanza de cruzarse con un orangután (o incluso un rinoceronte!!), olvidarse de la civilización y las multitudes, y (por el lado malo) sufrir los ataques de los miles de insectos, y aún peor, sanguijuelas que la infestan.

He de reconocer que la primera sanguijuela que descubrí (en el pie) hasta me hizo gracia, y despues de arrancármela me arrepentí de no haberle echado un par de fotos. A la segunda y tercera (también en las piernas) ya cambié de idea y pasé a sacudírmelas de encima sin más ceremonia, cagándome en todo durante el proceso. La siguiente me la ví en el brazo, y mi primer pensamiento fue ¿cómo *** habrá llegado hasta ahí?.

De pronto tuve un flashback y me acordé de la peli Cuenta Conmigo (en realidad, en su momento pensé en Los Goonies, pero me había confundido de película ochentera de aventuras infantiles… una rápida consulta al dios todopoderoso Google me ha sacado de mi error) y la famosa escena de las sanguijuelas que tanto me marcó de pequeñito (sí, ésa donde se les meten dentro de los calzoncillos) y en un paroxismo de terror y ansiedad casi me quedo desnudo en medio de la selva, quitándome la camiseta y pantalones y descubriendo en el proceso que tenía una sanguijuela gordísima en el culo (hay que joderse) y otra en el sobaco. Tampoco es necesario ponerse histérico ya que, como advertí entonces, la propia sanguijuela se cae sola cuando termina de pegarse el atracón, dejando una marca similar a una quemadura de cigarrillo. En fin, una experiencia más!

Bueno os dejo por último con las fotos más impactantes del paseo:

selva Por suerte, este tramo estaba cerrado. Aún así, algunos de los trechos del camino eran un poco… inseguros, por decir algo.
puente sobre arroyo selvatico Hasta culminar en el puente que atravesaba el río, digno de una peli de Indiana Jones.
cartel selva malasia Este cartel podía encontrarse antes del último puente. Por si la letra pequeña no se llega a leer bien, os transcribo aquí:

Died whilst trekking in Indonesia

Y, digo yo, no podrían haber puesto:

“Puente dedicado a Juanito Pérez, que hizo trekking en Malasia, era torpe como él solo pero se lo pasó de puta madre, llegó sano y salvo a casa y vivió feliz en resto de sus días”

… más que nada para que no nos entre un mal rollo tremendo al resto de los paseantes cuando nos toca cruzar uno de esos puentes destartalados y en estado lamentable.

un abrazo a tod@s!
dani

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3 comentarios to “orangutanes en Sephilok”

  1. carlos Says:

    ¬¬, tu y tus viajes

  2. Bruno Says:

    Asiiii me gusta, que te nos hagas un hombre!!!, no probaste a quitarte las sanguijuelas con un cigarrillo???

    No te atacaron serpientes venenosas ni na?, bueno, otra vez será, no?

    Vinga, que vaya bien por allí y que nos cuentes más adventures.

    Adeu!!!

  3. Wéikèduō Says:

    … Sanguijuelas… que asco, por favor… ¿Como hacen para subir hasta el sobaco? ¿trepan por todo el cuerpo? … dejalo, prefiero no saberlo.

    Por cierto, en la foto de arriba sales bastante favorecito… ¿peinado nuevo? aunque eso de hacerte fotos desnudo… bueno, sin comentarios.

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