butandings!

butanding hunters

Después de pasar el finde en Manila, David, Nacho y yo nos dirigimos a nuestro siguiente destino, Donsol, un pueblecito destartalado cuya principal (digamos que única) atracción es la posibilidad de nadar con butandings – el nombre que los locales dan al tiburón ballena.

El tiburón ballena, que quede claro, es un tiburón (o sea un escualo), el pez más grande del mundo, no una ballena (que es un mamífero). El nombre viene debido a que, además de ser de un tamaño descomunal comparable al de las ballenas, el tiburón ballena no tiene dientes y se alimenta a base de filtrar plancton, krill y pececillos minúsculos del agua marina, como éstas. Es uno de los muchos casos en la naturaleza de evolución convergente (Carlos dixit, aunque que conste que yo ya lo sabía – y sin mirar la wiki :P ), es decir especies separadas que al compartir un mismo medio desarrollan características similares de forma independiente.

Ésta iba a ser una oportunidad única, ya que sólo hay otros dos lugares en todo el mundo donde se puede esperar encontrar estos animales con relativa frecuencia: uno en Australia y otro en las Islas Galápagos, así que quedan un poco lejos de nuestros bolsillos.

El procedimiento es el siguiente: Hay que dirigirse a la oficina de turismo local, donde nos van a hacer firmar un papelote, pagar las tasas, ecotasas y lo que haga falta, y ver un DVD sobre la interacción con los butandings, y también, ya que estamos, los highlights del turimo de la región, en plan autopromoción descarada (has venido a nadar con los butandings? seguro que también estarás interesado en las cuevas, las cascadas y las luciernagas!!)

En este DVD (que menos mal es cortito) se explican las reglas básicas, a saber:

– máximo un barco y 6 buceadores por butanding;
– no impedirle el paso;
– no acercarse a menos de 3 metros de la cabeza y el cuerpo, ni 4 de la cola;
– no tocar;
– no cabalgar (!?);
– no usar flash;
– y no usar sistemas de autopropulsión ni equipamento de scuba diving.

Tras esto, uno se dirige a la sección de equipamiento y material, donde, tras otra ronda de negociación y pagos (en este caso para alquiler de aletas, gafas y compra de una cámara sumergible), por fin es turno de subirse al barco, cuya tripulación se compone de: el BIO (Butanding Interaction Officer), cuya función teórica consite en ser nuestro guía en el agua y asegurarse de que todos cumplen las reglas de interacción (pero que en realidad se queda en el barco fumando un pitillo); dos spotters (avistadores de butandings) y el timonel.

En un mundo perfecto, los spotters ven al butanding que va nadando cerca de la superficie, el barco se dirige allí y todos contentos. Pero no todo podía ser tan fácil no? El día estaba muy nublado (incluso cayeron un par de chaparrones durante 5-10 minutos) y el mar no se veía azul, sino gris, por lo que era tarea casi imposible avistar al butanding desde el barco. Con lo cual, tras varios minutos de dar vueltas por la bahía infructuosamente, al final se dieron cuenta de que la mejor forma de encontrar un butanding era esperar a que otro barco se topara con uno (te das cuenta porque todos los del barco saltan al agua) y acto seguido ir hacia allá cagando leches.

En cuanto a la experiencia en sí… qué se puede decir… IMPRESIONANTE. Voy a intentar explicarlo un poco, aunque me voy a quedar muy lejos de plasmar lo que realmente se siente. Cuando por fin se encuentra un butanding, el barco se sitúa un poco por delante de su ruta, y los filipinos del bote gesticulan y gritan para que te des prisa en saltar, mientras que apresuradamente te colocas las gafas, las aletas etc. Una vez en el agua, de primeras te encuentras bastante perdido y desorientado, así que hay que mirar hacia el bote, donde te van a indicar hacia dónde tienes que nadar (si hay más gente en el agua, esto es más sencillo, ya que sólo tienes que limitarte a nadar hacia ellos).

Si estás nadando en la dirección correcta, pronto te cruzarás con el butanding, que va nadando tan tranquilo ajeno a tanta excitación. El encuentro puede ser muy sutil, una sombra inmensa que aparece por debajo, o un subidón de adrenalina, como uno que apareció literalmente de la nada a velocidad de crucero en ruta de colisión conmigo, con el tiempo justo para apartarme, y me dio el susto de mi vida.

Aunque ya se es consciente del tamaño de estos bichos de una manera “intelectual” (sabemos que miden de 10 a 18 metros, hemos visto fotos etc), este conocimiento no tiene NADA que ver con la experiencia empírica de nadar al lado de un pez del tamaño de un autobús. Es algo que quita el aliento. Sólo la aleta de la cola es tan grando como una persona; el cuerpo es de tales proporciones que si lo miras de frente, la cola desaparece en las aguas revueltas y no se alcanza a ver. Tras nuestro primer encuentro, a nosotros nos entró un ataque de risa, probablemente alimentado por el exceso de adrenalina.

Una vez estás a la altura del tiburón, es relativamente fácil de seguir, ya que aprovechando su estela se puede nadar a su ritmo sin tener que hacer apenas esfuerzo. Eso sí, como cambie de dirección repentinamente, te deja atrás en nada, y te toca “sprintar” para alcanzarlo otra vez. Este bucle dura indefinidamente, hasta que el cerebro de pez del butanding registra actividad desconocida e indeseada a su alrededor, o simplemente se cansa de nadar en círculos tontamente, y se hunde en las profundidades, tras lo cual hay que regresar al barco y esperar otro avistamiento.

En total nuestro balance fue de interacción con un total de 6 butandings, incluyendo uno ENORME (incluso comparado con los demás) que iba muy despacito y lo pudimos seguir durante más de media hora, con lo cual nos podemos dar más que por satisfechos :D

Sin duda, una de las mejores y más emocionantes experiencias de mi vida.

Aunque compramos una cámara submarina, la verdad es que nuestro reportaje gráfico deja bastante que desear. En nuestra defensa, he de decir que es cuanto menos complicado el nadar al ritmo del tiburón, utilizando dos manos para mantener la cámara estable y tirar la foto casi sin apuntar, todo ello mientras intentamos no ahogarnos con el agua que entra por el tubo del snorkel!!

Estas son el tipo de fotos que me gustaría enseñaros:

butanding1 butanding2 butanding3

Lamentablemente, todas fotos del butanding que tenemos son de este estilo:

butanding upper butanding side

David en la entrada de su blog (aquí: Butanding!… go!, go!) ha incluido un video “prestado” de alguien con más medios (y más pulso) que nosotros, donde se puede ver bastante bien en qué consite una “interacción” con un butanding.

un abrazo a tod@s!
dani

“If your photographs aren’t good enough, you’re not close enough”
Robert Capa

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10 comentarios to “butandings!”

  1. Mar Says:

    Como mola!!!
    Aunq yo no se si me moriria de miedo… normal que no quieras volver a la terreta…

  2. Emma Says:

    Ya sé lo que es la envidia cochina más profunda!!!! Un beso muy fuerte.

  3. Claire Gunter Says:

    ¡Ya está! ¡Voy p’allá! Dani, eres todo un escritor y me he emocionado mucho con este reportaje. ¿Te puedo editar? Jajajaja!

    Besazos de Barna!

  4. Bruno Says:

    OoooooH, yo que pensaba que te harias de rogar un poquito mas!!

    Guapisimo el butanding ese, eso si, la experiencia tambien sirve para ver que todo no es tan bonito como en los documentales de la 2, al menos los comienzos jajaja.

    Bueno, tras esta historia espero que el ritmo de la accion no decaiga, y sigas viviendo cosas emocionantes eh?que el estar en una oficina no te lo impida!!!

    Nos vemus tio, adeu.

  5. carlos Says:

    joo, yo kiero cabalgar un bicho de eso y conkistar el oceano, cual señor de los tritones xdd,buaaah, ke injusto es el mundo, sniff

  6. danii Says:

    gracias a tod@s por los ánimos y la envidia (sana, espero) :D

  7. Wéikèduō Says:

    Así que no quisiste emular la azaña de Gepeto y ser tragado por uno de estos animales… desde luego, quien puede nadar con estos bichos y resistirse a la tentacion de tocarles, o agarrarse a uno y dejarse llevar, aunque bueno, para ser sinceros… en la playa de san juan, un dia me encontré con un pez de esos con cara de tonto, pero con una cabeza enorme, y el susto que me llevé fue bastante grande, así que, si me encuentro con uno de esos, no quiero ni pensarlo.

  8. Dori Says:

    Jajajajaja…
    Las fotos que hicísteis son la monda….

  9. Dori Says:

    Jajajajaja…
    Las fotos que hicísteis de los butandings son la monda….

  10. MANUEL Says:

    Alguien me podria decir en que epoca del año son polsibles lo avistamientos

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