Bueno, ya estamos de vuelta después de pasar un finde en Hong Kong, y qué puedo decir, me ha encantado. Ya nos habían avisado que entrar en Hong Kong desde China es “volver a la civilización” y la verdad es que la diferencia es más que evidente. A mí la ciudad en sí me recordaba mucho a NY, por el estilo de la gente, complementos de lujo como bolsos de Gucci, Chanel, DG, etc o iPods se ven por todas partes; paseando por las calles masificadas, los rascacielos impresionantes, hormigón y cristal por todas partes. Así que como podéis imaginar, de una ciudad que combina NY (sin duda, mi ciudad favorita) con China (mi actual pasión) no puedo más que contar maravillas. Pero antes, un poco de background.
Hong Kong es una de las economías más liberales del mundo, y es un importantísimo centro económico y de comercion internacional. Esto es posible en un país social-comunista como China (no nos olvidemos que aquí ondea la banderaza roja con estrellitas amarillas del Partido!) debido a la política de “Un País, Dos Sistemas“, ideada por Deng Xiaoping a finales de los 80 de cara a la próxima reunificación de las colonias europeas de Hong Kong y Macao. Gracias a esto, las ex colonias tienen garantizado un elevado grado de autonomía con respecto del GCC (Gobierno Comunista Chino) hasta el 2047. Así, Hong Kong mantiene su sistema legal, divisa (el Hong Kong Dollar o honky) y leyes de inmigración, por las cuales a los chinos les ponen muchísimas trabas para entrar. Las competencias de China se reducen a la representación diplomática y militar.
| La bandera y el escudo de Hong Kong llevan en el emblema una flor llamada Orquídea de Hong Kong y que tiene una historia curiosa: el arbolito es estéril y sólo se puede reproducir mediante el replantado de esquejes, así que viene a ser como el árbol blanco de Gondor en versión china. |
Hong Kong se divide en la isla principal, la zona continental (Kowloon), y múltiples islitas que contienen centros turísticos como por ejemplo un DisneyLand, o comunicaciones como el aereopuerto. El albergue donde nos quedamos está en la isla, recomendado por la ubicua Lonely Planet, y la verdad es que está muy bien. Es decir, por unos 15€ tienes habitación propia, cama limpia y ducha en una localización excelente, qué más puede pedir todo mochilero?
La ciudad en sí tiene multitud de centros turísticos, nosotros como sólo nos quedábamos dos días (y además aprovechando nuestra situación estratégica pensamos volver bastantes veces) tampoco nos preocupamos excesivamente si no lo veíamos todo de una. Primero, un paseo por Causeway Bay, zona ultracomercial donde está el hostal, con todas las tiendas “chic” que os podáis imaginar y Central, parques y rascacielos para ir entrando en situación. Una cosa que me llamó mucho la atención fueron los andamios de bambú, ya los había visto en alguna peli de Jackie Chan pero no me lo terminaba de creer. ¿Construirán así los rascacielos?
Nos habían recomendado que no nos perdiéramos las vistas desde Victoria’s Peak, una montaña a la que se accede en un tranvía “de época”, y la verdad es que merece la pena totalmente: nosotros acabamos subiendo tanto de día como de noche. Tampoco pudimos hacer mucho turismo ya que gran parte de las horas diurnas las pasamos entre los muros del Computer Centre de Wan Chai, un mercadillo de tecnología y gadgets varios donde hicimos bastantes adquisiciones. Si no te importa perder el tiempo pateando el recinto de arriba abajo y discutiendo con los tenderos, la verdad es que se pueden conseguir precios más que interesantes.
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Vista de la isla y (al fondo) Kowloon desde Victoria’s Peak, perspectiva desde el móvil de David. |
Y la vida nocturna en HK, pues en la misma tónica: espectacular. Además acertamos este fin de semana ya que se estaba celebrando Halloween y había un ambientazo increible. Eso sí, hay que ir con cierto conocimiento, ya que sino corres el riesgo de acabar en un ambiente sórdido de moral dudosa rodeado de filipinas. La zona buena es Lan Kwai Fong, y es un rollo muy europeo u occidental, pubs y fiesta en la calle. Eso sí, de 50 honkies la birra no baja (eso son unos 5 eurazos). El tema precios la verdad es que nos sorprendió bastante, malacostumbrados como estamos a China, no sólo el alcohol, también la comida, metro, etc y por lo que nos han contado la vivienda va a precio de oro. Una ciudad occidental vamos, para bien o para mal.
Por cierto, en HK los taxis son rojos y como en todas las ex colonias británicas, se conduce por la izquierda.
un abrazo a tod@s!
dani
“I stay under glass
I look through my window so bright
I see the stars come out tonight
I see the bright and hollow sky
Over the city’s a rip in the sky
And everything looks good tonight”
Iggy Pop – The Passenger











